¿Otro caso de diferente vara o solo falta información?

Aclaro que no tengo una posición absolutamente tomada e inamovible. Reconozco que los subsidios son distorsivos en el transporte aéreo, pero también le reconozco el derecho a los destinos y en términos más genéricos a los Estados (municipal, provincial y nacional) a incentivar con su dinero el transporte aéreo, como herramienta de fomento socioeconómico.

Sin embargo, en los últimos años me cansé de escuchar declamaciones y protestas contra Aerolíneas Argentinas porque se sostenía (y aún lo hace) con dinero del Estado. De hecho, hasta no hace muchos meses era común escuchar al propio ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, hablar del dinero aportado a la empresa “que salía de los impuestos de todos los argentinos. Los que vuelan y los que no”.

Lo curioso es que a lo largo de la historia, Andes Líneas Aéreas también supo tener “complementación económica” (uno de los eufemismos con los que se bautizan a los subsidios) de diversas provincias como Salta o Tucumán. También fue el caso de Sol Líneas Aéreas con la Provincia de Santa Fe en su época.

Y ahora, con vientos políticos distintos, con una apertura de mercado, con un giro político a la liberalización… los subsidios siguen y seguirán. Todo el proyecto de Avianca en Tucumán recibe complementación del gobierno local. Y en una de sus primeras gacetillas Flybondi cuenta que hizo una gira por diversas provincias negociando ayudas económicas. De hecho, firmó un convenio con la Córdoba del gobernador Juan Schiaretti de lo que incluso hay testimonio fotográfico (ver junto a estas líneas)… Y sin embargo, para decirlo en italiano, “silenzio stampa”: nadie habla contra esos subsidios.

Podremos discutir los montos, podremos discutir cuánto era lo que AR necesitaba en 2008 para salir de la tumba en la que la habían dejado y podemos discutir si se gastó bien o mal el dinero…. Pero nada me explica porqué un cordobés puede sentirse desfalcado, robado porque se subsidia (y se subsidió) a Aerolíneas Argentinas con dinero público, pero ve con alegría y felicidad que se subsidie a Flybondi… Siguiendo la parábola del ministro Dietrich: ¿el cordobés que no vuela ve con peores ojos que se dilapide su dinero en AR pero se siente plenamente realizado y sereno cuando se dilapida en Flybondi? ¿Un subsidio le molesta y el otro no? ¿La discusión es sobre subsidios sí o no, o es sobre otra cosa entonces?

Alguno apuntará a, justamente, el desarrollo socio-económico que impulsan las nuevas líneas aéreas, en Tucumán y en Córdoba. Y en verdad es una cuestión discutible, porque AR también les generó riqueza y si bien en el caso de la provincia del NOA es una operatoria nueva (es decir no planteada anteriormente), el crecimiento de Hub Córdoba en Aerolíneas es enorme, y sin subsidio de los cordobeses.

Vamos incluso más lejos: el Estado invertirá dinero para convertir a El Palomar en un aeropuerto comercial a instancias de Flybondi (y ahora también a pedido de Norwegian Air Argentina, parece)… es decir los argentinos que no vuelan van a pagar con sus impuestos la construcción de un nuevo aeropuerto porque las low cost no quieren ir ni al Jorge Newbery ni a Ezeiza y pagarle a AA2000.

Y la del estribo…. ¿Cómo quedan todas esas ayudas en perspectivas del plan de austeridad que pretende impulsar el Gobierno Nacional y que apela a que las provincias reduzcan el cobro de Ingresos Brutos? ¿Se mantendrán las exenciones?

Creo en el fondo, que la discusión no es seria y está atravesada, como buena parte de la política actual, por lo marketinero y lo superficial. Para muchos hablar de AR es hablar de un ministerio que gasta fortunas, referirse a algo “viejo, anacrónico y que atrasa”, y por oposición es tremendamente cool y moderno referirse a las low cost… la realidad es que ambas requieren dinero de arcas estatales: el déficit de AR lo sigue bancando el Estado y el primer vuelo de Flybondi desde La Docta también estará cubierto por dinero público. Eso sí, sólo en algunos casos se paga doble, como le sucede a los cordobeses.

 

Fuente:  Alejo Marcigliano para Airlines Observer