Flybondi o el cuento del tío

Por Alejo Marcigliano – El 1° de abril de 2017, Flybondi afirmó que comenzaría a volar “en septiembre”. En mayor afirmó haber rubricado el primer contrato de leasing de un avión para su flota.

Recién en junio de este año, Flybondi recibiría el respaldo a sus pedidos de rutas formalmente.

En agosto y a comienzos de septiembre, diversos artículos periodísticos daban cuenta que Flybondi comenzaría a volar “en el último trimestre del año”. Eso ya no era en septiembre, sino entre octubre y diciembre.

El 1° de octubre, la Legislatura Cordobesa avaló la decisión del ejecutivo provincial de firmar un acuerdo de asistencia económica con Flybondi. En esa ocasión, la empresa prometió comenzar a volar el miércoles 15 de noviembre.

Por estos días vimos imágenes del primer Boeing B-737/800NG de Flybondi que está siendo pintado en Singapur. En un cable de Télam (del 10 de octubre), el CEO de la compañía, Julian Cook, comentó: “En la primera semana de noviembre estará aquí el primer Boeing B-737/800 con el cual empezaremos a volar en la primera semana de diciembre desde Córdoba hacia Mendoza, Bariloche e Iguazú. Y está previsto que con el segundo avión a partir de los primeros días de enero iniciaremos las operaciones desde Buenos Aires y para esto adecuaremos el aeropuerto de El Palomar”. Por si no quedó claro: pasamos del 15 de noviembre a diciembre.

Apenas 4 días después del cable, el 14 de octubre, el propio Cook declara a La Nación: “Alrededor del 15 de noviembre el primer Boeing B-787/800 saldrá de Singapur en un vuelo que hará Japón, Alaska y Estados Unidos para empezar a bajar para América latina. Nuestro plan es hacer algunos vuelos comerciales y promocionales en diciembre para largar la operación en enero”. Es decir, el avión que iba a llegar el 1° de noviembre, iniciará su viaje hacia nuestro país el 15. Y las operaciones regulares que iban a comenzar en diciembre, ahora lo harán en enero. De este modo, se cumplirá medio año desde que la empresa fuera aprobada (junio), y más de un año desde que participara en la audiencia de diciembre de 2016.

Claro, Cook sigue con las promesas: el segundo avión antes de fin de año y entre marzo y abril de 2018, llegarán dos aparatos más, para terminar el 2018 con 8 unidades…

No sé qué más escribir… podría ensañarme, hablar de la falta de credibilidad, del humo amarillo (como lo tituló el amigo Diego Dominelli, de www.aviacionargentina.net), pero la verdad es que sólo este sencillo trabajo de ordenar lo dicho, prometido y corregido continuamente poner a las claras la situación. Eso es “la primera línea aérea low cost de Argentina”… un cuento de nunca acabar, un manojo de buenas intenciones y de anuncios constantes, con poca sustancia. Ya lo escribí: Flybondi supo desde el principio cómo era su proyecto y pudo definir desde el principio el modelo de avión elegido para su flota y avanzar en el compromiso de conseguir los aviones. Sin embargo, eso le tomó inusualmente mucho tiempo: tanto que demoró el hecho de que la ANAC autorizara sus pedidos. Y cuando afirma que lo tiene, que tiene su avión (no una flota, uno solo) es una máquina que tiene más de 15 años de antigüedad… Y a partir de allí la danza de la fecha de arribo y del consiguiente comienzo de operaciones. No mucho más que agregar, “la revolución de los aviones”, motorizada por el arribo de “las low cost”, se transformó en una sola empresa de esas características, que traerá un solo avión, a medio año de autorizada y más de un año de presentarse en la Audiencia… si cumple con sus últimos anuncios, lo que en perspectiva de lo que viene sucediendo, es por lo menos incierto.

Fuente: Airlines Observer