La Asamblea de SanCor votó un plan de ajuste

Fue ayer. Lo decidieron en Sunchales alredeor de mil productores, directivos de la empresa y los síndicos.  Como contraprestación el Gobierno nacional se comprometió a enviarles un préstamo de $ 450 millones

En una asamblea extraordinaria, la cooperativa Sancor aprobó ayer por unanimidad poner en marcha un plan de reestructuración de la empresa, crear un fideicomiso de administración y buscar un socio estratégico. A cambio, recibirá el préstamo de $450 millones de la Nación para intentar regularizar su situación financiera y recuperar proveedores de materia prima.

El encuentro congregó a un millar de productores, síndicos y directivos en la sede central de la firma, en Sunchales. Endeudada, con una producción equivalente al 20 por ciento de la capacidad instalada y en medio de una crisis financiera profunda, la emblemática cooperativa tambera quedó a disposición de las recetas prescriptas por el Gobierno nacional y un conjunto de empresas del sector que pujan por capturar los negocios de la firma. Por eso, aunque el de ayer fue un primer paso, se espera que el plan de acción consista en el cierre o venta de plantas, el retiro de personal y la venta o asociación con un competidor.

Por lo pronto, la asamblea aceptó crear un fideicomiso financiero de administración y delegar en los integrantes del consejo de administración el poder para llevar adelante el plan de ajuste.

Al aprobarse este fideicomiso, el gobierno nacional terminará de desembolsar el crédito del Fondo para el Desarrollo Económico Argentino (Fondear) por $450 millones. Estos recursos deberían permitir a la empresa recuperar el pago a los tamberos y financiar la reestructuración, hasta incorporar “socios estratégicos”.

“Esta aprobación es el comienzo de las múltiples gestiones emprendidas por la cooperativa en la firme voluntad de avanzar en la búsqueda de soluciones definitivas en su marcha industrial, comercial y empresaria”, señaló la empresa en un comunicado.

Desde hace más de un año, pese a haber vendido algunos productos a Vicentín, la cooperativa enfrenta problemas financieros, que se profundizaron este año, con plantas tomadas, cese de producción y caída de ventas. La empresa paralizó en marzo cuatro plantas. Brinkmann y Coronel Moldes, en Córdoba; Charlone, en Buenos Aires, y Centeno, en Santa Fe.

Centeno podría ser adquirida por La Tarantela

La planta de la localidad de Centeno podría ser transferida a La Tarantela, una empresa dedicada a la elaboración de quesos. El gobierno provincial interviene en las negociaciones, que deberían cerrarse esta semana. La administración de Miguel Lifschitz tiene un plan B por si fracasa el traspaso: la operación cooperativa por parte de trabajadores y representantes de pymes lácteas.

Sancor ocupa a 4 mil trabajadores en Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe, y de su actividad dependen cientos de localidades de las tres provincias. El gobierno nacional, a través del Fondear, desembolsó la mitad del préstamo comprometido, luego de que junto al Centro de Industrias Lácteas (CIL) lograra una rebaja de salarios que beneficiara a todas las empresas del sector. Incluso las que están vinculadas a funcionarios del área de la Jefatura de Gabinete.

La cooperativa pagó parte de los sueldos adeudados y de los pasivos con los tamberos, pero la producción continúa prácticamente frenada.

Según trascendió, los consejeros analizaban la posibilidad de venderle el 10 por ciento de frescos a la aceitera Vicentín (que ya compró el paquete mayoritario de yogures) por 250 millones de pesos mientras esperaban cobrar algo de la deuda que mantiene Venezuela, por alrededor de 37 millones de dólares.

Sancor tiene en vilo a miles de productores tamberos de las provincias de Santa Fe, Córdoba y el norte de Buenos Aires. Muchos de ellos se alejaron de la cooperativa y dejaron de proveerle leche. La empresa necesita operar con 1,5 millón de litros de leche fluida para recuperar la producción y en la actualidad solo reúne 800.000 litros. Los tamberos se alejaron ante la creciente demora en los pagos.

La situación se hace notar en las góndolas, donde la leche, los yogures y los quesos crema escasean. Otros productos premium, como postres y quesos, llegan a los supermercados porque Sancor vendió su operación tiempo atrás.

A tiro de Tarantela

Sobre esta última, la fábrica podría ser transferida a La Tarantela, una empresa dedicada a la elaboración de quesos. El gobierno provincial interviene en las negociaciones, que deberían cerrarse esta semana. La administración de Miguel Lifschitz tiene un plan B por si fracasa el traspaso: la operación cooperativa por parte de trabajadores y representantes de pymes lácteas.

Sancor ocupa a 4 mil trabajadores en Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe, y de su actividad dependen cientos de localidades de las tres provincias. El gobierno nacional, a través del Fondear, desembolsó la mitad del préstamo comprometido, luego de que junto al Centro de Industrias Lácteas (CIL) lograra una rebaja de salarios que beneficiara a todas las empresas del sector. Incluso las que están vinculadas a funcionarios del área de la Jefatura de Gabinete.

La cooperativa pagó parte de los sueldos adeudados y de los pasivos con los tamberos, pero la producción continúa prácticamente frenada.

Según trascendió, los consejeros analizaban la posibilidad de venderle el 10 por ciento de frescos a la aceitera Vicentín (que ya compró el paquete mayoritario de yogures) por 250 millones de pesos mientras esperaban cobrar algo de la deuda que mantiene Venezuela, por alrededor de 37 millones de dólares.

Sancor tiene en vilo a miles de productores tamberos de las provincias de Santa Fe, Córdoba y el norte de Buenos Aires. Muchos de ellos se alejaron de la cooperativa y dejaron de proveerle leche. La empresa necesita operar con 1,5 millón de litros de leche fluida para recuperar la producción y en la actualidad solo reúne 800.000 litros. Los tamberos se alejaron ante la creciente demora en los pagos.

La situación se hace notar en las góndolas, donde la leche, los yogures y los quesos crema escasean. Otros productos premium, como postres y quesos, llegan a los supermercados porque Sancor vendió su operación tiempo atrás.

Fuente: La Capital

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