Tesla lo hizo: el camión eléctrico

Entre música rock y cinemáticas de su aproximación al hangar que hacía las veces de escenario en esta presentación, por fin ha llegado el Tesla Semi. El camión eléctrico de la compañía quiere posicionarse como la apuesta más fuerte del mercado para el transporte profesional por carretera y, desde luego, argumentos para convencer al publico de ello no faltan.

Como viene siendo habitual en las carrocerías de Tesla, el diseño que presenta el camión sigue unas líneas estilizadas con aspecto futurista que, sin duda, llama la atención ver después de años acostumbrados a unos diseños más o menos similares. No es simplemente capricho, sin embargo, el aspecto exterior. El Tesla Semi cuenta con una aerodinámica única en camiones, superando incluso a la de los superdeportivos más caros del mercado.

El diseño particular no se limita únicamente al aspecto exterior del vehículo, sino que es especialmente llamativo el interior, donde el conductor está situado en el centro del habitáculo. ¿Espejos retrovisores? No esta vez. Unas cámaras en los laterales ofrecerán la visión correspondiente a través de dos pantallas interiores de 15 pulgadas cada una, que además mostrarán toda suerte de datos de conducción, como viene siendo habitual.

Estas cámaras son especialmente interesantes también para una de las características estrella y que no se sabía a ciencia cierta si iba a hacer acto de presencia en el Semi: el autopilot. Tesla incorpora su piloto automático con el fin de ayudar a evitar accidentes y hacer que la conducción sea más segura tanto para el conductor como para el resto de vehículos.

Pese a que los rumores indicaban una autonomía cercana a los 500 kilómetros sin pasar por la estación de carga, esta será finalmente de unos 800 kilómetros, más que suficiente para cubrir la gran mayoría de las rutas, cuya distancia suele ser aproximadamente la mitad. 30 minutos de carga pueden dotarle de una autonomía cercana a los 600 kilómetros.

Sorprende la capacidad de aceleración que sus cuatro motores –uno en cada rueda– pueden conseguir: de 0 a 100 kilómetros por hora en apenas 5 segundos(únicamente con la cabeza tractora), un contraste tremendo si se compara con los camiones tradicionales. Es capaz de alcanzar la misma velocidad en 30 segundos contando con un peso de carga total de 36 toneladas.

Desde Tesla aseguran que la transmisión cuenta con una duración de más de un millón y medio de kilómetros recorridos y prometen que el cristal de la luna es capaz de resistir explosiones nucleares. Esperemos que no haya que ponerlo a prueba nunca hasta ese extremo, aunque sirve para captar la idea de seguridad extra que esto ofrece.

Su producción comenzará en 2019, por lo que no afectará inicialmente a los problemas existentes con la fabricación del Model 3.

 

Fuente: Hipertextual