Bienes Personales, un impuesto que refleja la inseguridad jurídica del país

Por Federico de Luca* | /’\ | – En medio del debate por la ley del presupuesto, el Gobierno vuelve a poner foco en el impuesto sobre los Bienes Personales y en jaque la seguridad jurídica del país.

Desde hace años que los argentinos estamos esperando que lleguen las prometidas y ansiadas inversiones del exterior, mientras tanto siguen transcurriendo los meses y las inversiones no llegan.

Una de las razones de este fracaso, es la inseguridad jurídica de nuestro país, que no permite hacer una proyección razonable y clara para el mediano y largo plazo, ni para el corto plazo. El impuesto a los bienes personales es un fiel reflejo de esta situación.

Este impuesto que grava los bienes personales que los argentinos tienen en el país y en el exterior, sufrió un cambio significativo hace 2 años impulsado por el blanqueo. Hasta ese momento, la obligación de tributar era para aquellas personas que tuvieran bienes gravados al 31/12 de cada año cuyo monto superara los $ 305.000. Superado ese monto se aplicaba una alícuota progresiva, que iba del 0,5% al 1,25%, sobre la totalidad de los bienes gravados.

Con los cambios introducidos por la Ley de Sinc*Socio De Luca & Asociadoseramiento Fiscal, el mínimo para tributar este impuesto pasó a ser de $ 800.000 para 2016, $ 950.000 para 2017, y $ 1.050.000 para 2018. La alícuota se unificó y fue de 0,75%, 0,50%, y 0,25% respectivamente y el mínimo exento se convirtió en mínimo no imponible, es decir que se tributa sobre el monto que excede ese mínimo y no sobre el total de los bienes como era antes.

Dos años después, se vuelve a poner en discusión este impuesto a través de la Ley de Presupuesto, sugiriendo modificaciones que cambian las reglas del juego:

• Volver al esquema de alícuotas por escala progresiva (con un tope del 0,75%).

• Aumento del mínimo No imponible a $2.000.000.

• Gravar los inmuebles rurales (motivado por la derogación del impuesto a la ganancia mínima presunta que gravaba este tipo de bienes).

• La buena: eximir del pago a los inmuebles destinados a casa habitación de valor inferior a los $18 millones.

*Socio De Luca & Asociados

Fuente: Ámbito.com