Ejemplo cercano. Por Alejo Marcigliano

Por Alejo Marcigliano -El general solía decir que la única verdad es la realidad. Me he esforzado en todo este tiempo por tratar dejar clara mi postura: no estoy contra el modelo low cost, sino contra la operación de Flybondi, que es desprolija y poco profesional. Sigo en la brecha, defendiendo mi idea, sobre todo de aquellos que argumentan que, debido a que es una low cost y los tickets se venden barato, “hay que aguantarse el pésimo servicio”. Y no es así, y como la única verdad es la realidad, no es necesario recorrer el mundo buscando ejemplos que sostengan los argumentos. Basta cruzar la Cordillera.

La JAC (Junta de Aeronáutica Civil) de Chile, publica regularmente las estadísticas de puntualidad de las compañías aéreas que operan en el país. Las separa entre las internacionales y las locales, pero las contabiliza a todas. Hago la salvedad porque el ranking de puntualidad de la ANAC Argentina no incluye a Flybondi, así como lo leen, no la incluye sin una argumentación clara y lógica. Otro ejemplo de que se trata del “Caballo del comisario”, al que hay que proteger (la finalidad del ranking según dijera el Ministro de Transporte, Guillero Dietrich, en su momento, es “ayudar a decidir al pasajero”). Pero no quiero distraerme, lo que iba a contar es que según los más recientes datos de la JAC, la compañía aérea más puntual de Chile es JetSmart (por segunda ocasión), con un 91,6% de puntualidad, seguida por la otra low cost del mercado, Sky Airline, con un 89,3%. En tercer lugar se ubica Latam con un 83,7%. Se podría argumentar que las dos primeras tienen menos operaciones que la tercera, de modo que a más vuelos crece la posibilidad de retrasos. Pero vale hacer la salvedad que el mismo argumento podría utilizarse en Argentina, donde Flybondi vive sufriendo retrasos. Y por otra parte, el dato tampoco es cierto, porque a la fecha JetSmart, es la línea aérea chilena que opera más cantidad de tramos domésticos: unos 26 diarios (14 de ellos sin pasar por Santiago), en los que se movilizan ya 1 millón 230 mil pasajeros. JetSmart opera una flota de 5 Airbus A320 y para fin de este año sumará otros 5.

Entonces, parafraseando al presidente Macri: “Sí se puede”. Se puede ser low cost, vender pasajes baratos (JetSmart vende un 35% por debajo de la tarifa promedio de Chile) y brindar un buen servicio. Este último punto es el más polémico y habría que determinar primero cuáles son los parámetros de un buen servicio, en qué consiste. Pero más allá de eso, hablamos del acuerdo básico de que el vuelo salga en tiempo y forma, el día y a la hora en la que la propia compañía anunció que lo haría. Afuera quedan consideraciones respecto de la atención al cliente, las posibles quejas, el espacio interior y la distancia entre las hileras de asientos, y un largo etcétera, pero lo básico, cumplir con día y hora, va de suyo.

Alejo Marcigliano / Airlines Observer