La caída del consumo sigue sin freno

En el tercer mes de 2019 según los estudios del Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE) el Indicador Mensual de Consumo (IMC) reveló una contracción del -10,2% anual: la décima baja consecutiva. Serie preocupante para los expertos que relevaron este informe y que explica en urgencia y contexto algunas de las medidas que, lejos de guardar alguna relación con su modelo económico, está aplicando el Ejecutivo Nacional

Ante la  consulta del portal baenegocios.com el economista Nicolás Segal del ITE consideró que tales decisiones en el mejor de los casos tendrán un efecto “de pocos beneficios y desde ya transitorios”. La deducción apunta a que para el corriente año el incremento sostenido de precios se espera en el orden del 45% con lo cual el período de la gestión Cambiemos se cerraría en un 240% de inflación para los 4 años de mandato, lejos del optimismo inicial respecto a la “sencillez” del problema. Y lo peor puede estar por llegar todavía, ya que según los investigadores finalizado el lapso de las medidas de emergencia el escenario se puede complicar todavía mucho más.

La serie sin estacionalidad para el consumo arrojó una baja de -0,6% mensual, y acumula de esta forma una retracción de -11,4% desde el máximo alcanzado en enero 2018. Encendiendo todavía más luces de alerta a criterio de los investigadores del ITE en cuanto a la salud de la economía “el consumo continúa en franca caída y todavía no ha alcanzado un piso”. Cualquier percepción a corto plazo asemeja riesgos sobre exactitud para cualquier diagnóstico. Basta con apreciar la “quietud” de las negociaciones paritarias, algún acuerdo a mínimo plazo posible, o su estancamiento vía conflicto como la puja salarial de la UOM arroja más datos ilustrativos y no gratos. Incluso allá de escuelas económicas opuestas, respecto a libre mercado o control en la operatoria de intercambios, sobre este punto coinciden economistas que asesoran a sindicatos y desde la otra vereda quienes aconsejan a empresas.

El primer trimestre del año finalizó con una baja del consumo de -9,9% anual y un -2,4% respecto del ultimo trimestre de 2018. Respecto a datos duros ya como reseñó BAE Negocios en marzo, la venta de autos nacionales cayó casi un -55% anual, en un contexto de suspensiones en numerosas terminales automotrices e incluso el ordenamiento de francos, vacaciones o turnos en plantas industriales de este sector que tratan de asimilar el impacto de la crisis en sus diversos capítulos.

Otro dato respecto de variables impositivas que destacó el ITE es que la recaudación del IVA Neto bajó un -10,7% anua. y siempre en cuanto a la actividad económica según consignó CAME las ventas minoristas se desplomaron un -11,3%, con bajas apreciable. en todos los rubros. La mirada hacia los servicios de entidades bancarias tampoco arroja oxígeno alguno el crédito real en pesos cayó un -28,4% anual, con fuertes bajas en todas las líneas, incluso hipotecarios.

Segal remarcó que en el comienzo de este año, las elevadas cifras de inflación siguen poniendo presión sobre el consumo en un contexto de incertidumbre en torno a las paritarias. “De las medidas del ‘paquete de alivio’ anunciado por el Gobierno se puede esperar un impacto limitado en lo que refiere al congelamiento de precios, por tratarse de productos poco representativos sobre el total del gasto de los hogares y aún con demoras e incertezas en su implementación. Sin una recomposición de ingresos el consumo no podrá revertir su retroceso, que ya lleva diez meses consecutivos barranca abajo”.

Fuente: Diario BAE