La verdadera grieta: el 10% más rico ganó 23 veces más que el 10% más pobre

La diferencia de ingresos se agrandó con fuerza durante 2019, ya que el año anterior había sido de 19

Los indicadores de desigualdad social volvieron a registrar un fuerte deterioro: en el tercer trimestre, la brecha entre los que menos ingresos perciben y los que más reciben pegó un nuevo saltó. Así, el decil más beneficiado ganó en promedio 23 veces más que el decil más bajo. En el mismo período del 2018 esa diferencia era de 19 veces. La gestión Cambiemos batió así un nuevo récord, ya que desde hacía 9 años que no se veía una brecha semejante. Además, el Gini volvió a deteriorarse.

El sociólogo económico Daniel Schteingart destacó que «el dato nuevo del Indec confirma el deterioro en materia de desigualdad, la brecha entre el 10% más rico y el 10% más pobre de la población, pasó a 23 veces y es la más alta de los últimos 9 años».

El gran salto en el indicador se explica porque el 10% con más ingreso logró quedarse con una porción mayor del PBI durante el tercer trimestre del 2019. Mientras que en el 2018 los más ricos se quedaban con el 30,8% del producto, en 2019 pasaron a acaparar el 33,2%.

El investigador del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo (CEPED), Juan Graña, dijo a BAE Negocios que «el resultado se explica porque en épocas de crisis los más ricos defienden mejor su ingreso que los más pobres«.

Por su parte, el Índice Gini volvió a subir en el tercer trimestre y llegó a 0,449 punto, el peor desempeño desde el 2016. Sin contar aquel año en el que la devaluación, la inflación del 41% y los tarifazos empeoraron a los indicadores sociales, se trata del peor desempeño desde el 2009.

El indicador mide la desigualdad de un modo diferente al de la brecha entre el 10% con más ingresos y el 10% más pobre, ya que toma en cuenta lo ocurrido en todos los deciles, ingresando a todo el conjunto de la población. Toma valores comprendidos entre 0 y 1. El valor 0 corresponde al caso de «igualdad absoluta de todos los ingresos» y el valor 1 al caso extremo contrario, donde todas las personas tienen ingreso 0 y una sola persona se lleva el total.

«Subió bastante entre 2018 y 2019. En toda la serie de Cambiemos el Gini está en niveles altos, y los números muestran que los de menos ingresos fueron los más perjudicados», afirmó Schteingart.

Los datos van a la par de la caída al 42,5% en la participación del salario a la hora de repartir el PBI, durante el segundo trimestre del 2019. Se rompió así el clásico fifty-fifty. Los asalariados recibían el 54,6% en el 2016 (52,7% en el tercer trimestre de ese año). Los asalariados son el 72,6% de los participantes en la producción. En cambio, los patrones, que son el 3,9%, se llevaron el 47,4% del PBI durante el segundo trimestre (se habían quedado con el 34,8% cuando asumió Cambiemos).

Fuente:  BAE Negocios / Mariano Cuparo Ortíz