Se acerca el fin del roaming en la región: ¿cuáles son sus beneficios?

Tras lo acordado por los países integrantes de la Unión Europea en 2017, Argentina se sumó el año pasado a un acuerdo regional para eliminar por completo las tarifas de roaming en el continente. En un principio, el convenio regional firmado en 2018 solamente contempla desterrar las tarifas relacionadas con la comunicación celular.

Pero, ¿qué es el roaming? Es algo muy sencillo: cuando usamos nuestra línea de telefonía celular en el exterior como si estuviéramos en Argentina, ya sea para comunicarnos mediante una llamada o un mensaje de texto o bien para conectarnos a internet, se cobra un extra (que aparece reflejado en la factura mensual) por la conexión a las antenas locales y el servicio brindado por las proveedoras externas para facilitar ese consumo.

Si bien existen métodos para evitar el consumo extra en otros países, se espera que el acuerdo alcanzado por la Argentina junto con sus pares latinoamericanos ofrezca una solución definitiva al problema.

El primer paso hacia el fin del roaming: la experiencia europea

En junio de 2017, el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo acordaron la eliminación de los costos extra por el roaming. Este acuerdo representa la medida más importante en materia digital. Es un hecho que los diferentes gobiernos mundiales deberán enfocarse en legislar cada vez más el mundo digital. Actualmente es la principal industria del mundo y todos los años avanza un paso más.

El fin del roaming es un paso hacia adelante en la digitalización de las comunicaciones. Esto significa no sólo reducir los costos para la telefonía celular, sino también una serie de inversiones y legislaciones que permitan mejorar radicalmente la experiencia del usuario promedio. Gracias a este acuerdo, Europa se encamina a liderar el mundo de las comunicaciones digitales en los próximos años. Esto grafica la importancia de que Argentina y sus pares latinoamericanos hayan decido avanzar en la misma dirección que la Unión Europea.

Sin embargo, este es solamente el primer paso hacia una “liberalización” del mercado digital en Europa. A partir de abril de este año, el acuerdo se amplía también a las aplicaciones y plataformas de contenidos audiovisuales. De esta manera, los ciudadanos de la Unión Europea podrán acceder en cualquier región de Europa a todos los contenidos online que hayan contratado en su país. Esto aplica a plataformas como Netflix o Spotify, líderes en su segmento.

Las empresas ven con buenos ojos estas nuevas medidas ya que facilita la adquisición de nuevo contenido y licencias al no verse limitados por la territorialidad fijada en los ahora antiguos contratos. Esto significa nuevas posibilidades de inversión que mejoren aún más la experiencia del usuario.

La tensa situación del Reino Unido con la Unión Europea es el único frente de conflicto abierto que puede poner en peligro el fin del roaming y el mercado digital unificado. Los operadores de servicio británicos ya han comunicado que no cobrarán el cargo extra por roaming pase lo que pase con el “Brexit”. Sin embargo, y contradiciendo estas declaraciones, dirigentes británicos del área de la comunicación han manifestado que en caso de una salida de la Unión Europea sin acuerdo mediante, los cargos extra por roaming volverán a las facturas de los usuarios tanto nacionales como extranjeros.

Un estudio reciente analiza las consecuencias y beneficios de la legislación que puso fin al roaming en Europa. De acuerdo con este estudio, que toma como caso de análisis la situación en España, los precios de las comunicaciones han bajado estrepitosamente: las llamadas bajaron en un 95% y el acceso y uso de datos de internet ha disminuido un 98%. El único servicio que no ha visto disminuir su tarifa es el de mensajería de texto, que se mantuvo prácticamente igual. ¿Podrá el acuerdo alcanzado por los países latinoamericanos replicar la experiencia europea y reducir los costos de la comunicación digital?