Un ex-oficial de Inteligencia del Ejército inició una campaña de «carneros»

Además de fascistas, «rompedores de huelgas»

El ex-espía del Batallón 601 que inició la campaña para reclutar rompehuelgas

Mientras comenzaba el horario pico del tráfico en las redes sociales y, en particular, en Twitter, la cuenta de Mariano Bronenberg emitió un mensaje: «Señora @mariuvidal no soy maestro pero ejercí 25 años la docencia universitaria, seré voluntario no rentado para empezar las clases en fecha». De manera coordinada, comenzó entonces una andanada de tweets que, bajo el hashtag #VoluntarioDocenteNoAlParo, ofrecían reemplazar a los docentes huelguistas sin cobrar, en una versión actualizada del reclutamiento de carneros.
La campaña, impulsada desde el aparato comunicacional estatal -aquel apadrinado por Jefatura de Gabinete y que cuenta con cuentas falsas en las redes sociales que se usan para tratar de instalar temas- y el paraestatal -compuesto por los medios de comunicación afines al gobierno macrista-, encontró eco en periodistas como Facundo Landívar -ex secretario del diario Clarín-, Eduardo Feinmann, Luis Majul y otros, y contó con el apoyo de TN, Infobae, revista Noticias y Clarín, que apenas comenzado el hashtag lo definieron como un fenómeno de solidaridad. Sin embargo, el «fenómeno solidario» es en realidad una campaña iniciada por un oficial de Inteligencia del Ejército, tal el oficio del tal Mariano Bronenberg.
Según informó Infonews, Bronenberg fue agente del Batallón 601. De acuerdo a los archivos desclasificados del Batallón 601, una cueva de espías que actuó bajo la dictadura y también en democracia, el autor de la «iniciativa solidaria» (presentado por los medios afines al gobierno como comunicólogo), fue un espía de esa institución militar. También formaron parte del batallón de servicios figuras como el sindicalista de la construcción Gerardo Martínez, jefe de un cuerpo mafioso del patoterismo gremial. También está el caso de Horacio Cao, que fue designado recientemente por la gobernadora Rosana Bertone (FpV) en la secretaría de Recursos Humanos del gobierno de Tierra del Fuego.
El currículum de Mariano Amadeo Bronenberg indica que es Teniente Coronel (retirado) del Ejército Argentino y recibido como Oficial de Inteligencia de Ejército en el Instituto de Enseñanza Superior del Ejército en 1986. Luego cursó Relaciones Públicas en la Universidad Kennedy y ofició como consultor en comunicaciones para instituciones como la Policía Bonaerense, para cuyos altos mandos brindó una capacitación en «situaciones de crisis», es decir, cuando se revelan casos de gatillo fácil, abusos policiales o se descubren los vínculos de las fuerzas de seguridad con los narcos, los tratantes de mujeres o los capomafia del juego, entre otros.
Más allá de la operación comunicacional impulsada por el así conocido como «call center del PRO» y los «trolls PRO» -robots que tuitean de manera automática-, se trató de instalar la idea de que voluntarios «no docentes» puedan reemplazar a docentes en huelga, un concepto sin asidero posible salvo en la precarización de la educación. Así lo indica Damián Melcer, sociólogo y especialista en educación: «Plantear la voluntad como mero requisito para dar clases instala una contradicción con el discurso estatal que indica que hay que formar a los docentes para tener una educación de calidad, más allá de las objeciones que se pueda tener con ese discurso lo cierto es que es su contrario. Por otro lado, por más que sea un llamado temporario contra el paro, plantea que la enseñanza es una hecho que se da en acto, no que se deba formar al docente en la disciplina que enseña o en las dinámicas de grupo que se requieren para llevar adelante un aula. Hay un grupo de gente que boicotea un paro que promueve un capital simbólico cuyo centro es la desvalorización de la educación. Por otro lado, introduce la idea de la disyuntiva de la vocación o la profesión. La vocación es un ancla religiosa. Desprecia la profesionalización del docente y hace que cualquiera pueda entrar a un aula a dar clases. Es la figura del carnero. Además, es violatorio del Estatuto Docente. Por supuesto, rechazo todo esto».
El grupo Digamos distribuyó en la red Telegram un estudio que demuestra cómo el hashtag #VoluntarioDocenteNoAlParo fue propiciado por el «call center del PRO» con la ayuda de medios afines, como Infobae. Los datos duros son impactantes: del total de 22500 tuits emitidos entre las 21 y las 3 de la mañana, 17 mil provinieron del «call center» -cuentas reconocibles por tuitear de manera automática: de las diez cuentas que más tuitearon en tres horas, la primera hizo 257 tuits sobre el tema, la décima 157, todas cifras desmesuradas para un tuitero humano-. La cuenta que más aportó fue la de Infobae, que con tres tuits obtuvo 7 millones de impresiones (vistas).
Lo cierto es que la operación comunicacional apunta a reclutar rompehuelgas, también conocidos como carneros o esquiroles, una de las figuras más despreciables para la clase trabajadora que encuentra, entre los suyos, a siervos de las patronales y enemigos de su propia clase. La revelación del origen de la campaña iniciada por un oficial de inteligencia del Ejército y replicada por el aparato comunicacional estatal y paraestatal macrista debe servir para marcar los límites de una campaña con asidero endeble y para fortalecer la perspectiva de la huelga general para la docencia de todo el país que logre un salario básico nacional unificado de 15.000 pesos, el pago en forma de los salarios adeudados, el respeto a todas las categorías del Estatuto Docente y la defensa de las jubilaciones.
Fuente: Prensa P.O.

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