Van por la sesión especial para tratar la reforma

En tiempo de descuento, el justicialismo y sus aliados en la nueva avanzada reformista procuran atraer los votos necesarios para solicitar antes del final del período ordinario en la Cámara de Diputados santafesina, previsto para el jueves de la semana próxima, una sesión especial para tratar el proyecto que declara la necesidad de modificar la Constitución.

Los once diputados provinciales del PJ, junto a sus aliados, intentarán formalizar mañana el pedido de sesión especial. Una opción en danza para abordar la iniciativa —que ya tiene estado parlamentario— en el recinto de la Cámara baja es el martes. Pero antes, los impulsores de la nueva movida reformista quieren garantizar los acompañamientos a través de un documento o una foto en conjunto.

La clave es la cantidad de voluntades a reunir para respaldar las eventuales enmiendas a la Constitución: 34 votos. «Estamos ahí, incluso con perspectivas de superar esa cifra», deslizó a La Capital una fuente legislativa del PJ, claramente optimista.

Más temprano, el diputado provincial radical Alejandro Boscarol (Grupo Universidad) había hablado sobre los pasos a seguir, en medio de tratativas a contrarreloj. «La idea es avanzar en un consenso mayoritario entre los legisladores de todos los bloques para declarar la necesidad de la reforma. Estoy a favor de modificar el texto, pero en contra de la reelección del gobernador», puntualizó en declaraciones a La Ocho.

Las enmiendas a la Constitución santafesina fueron planteadas, en su momento, por los ex mandatarios provinciales Jorge Obeid, Hermes Binner y Antonio Bonfatti. Lo propio hizo Miguel Lifschitz, con mayor vehemencia, pero la falta de consenso político frenó ese objetivo. Ahora, el jefe de la Casa Gris se opone a la jugada del peronismo, activada poco antes del cambio de mando que depositará a Omar Perotti en el Sillón del Brigadier López.

La iniciativa alentada por el justicialismo consiste en la elección de convencionales en paralelo a los comicios legislativos de 2021 y sesionar en asamblea durante 120 días, a partir del 1º de marzo de 2022.

A remarla

Sin embargo, para consagrarse en ley, el proyecto demanda 34 votos. Una instancia que, para la oposición, implica retener voluntades propias y captar las del oficialismo.

En ese sentido, el Frente Progresista (FPCyS) sigue buscando solidificar su rechazo: a la reunión de sus principales espadas realizada el lunes pasado en Rosario (que terminó enfocada en cuestiones internas) le seguirá otra, mañana, en la capital provincial. El mismo estado deliberativo se mantiene en el radicalismo.

Además de tildar de «inoportuno» reactivar el debate reformista (pese a haber machacado con esa propuesta al menos hasta junio), dirigentes frentistas especulan con que el PJ, en realidad, busca «contener» su interna en plena etapa de transición en Santa Fe. Incluso, aluden al silencio de Perotti respecto de la discusión por la Carta Magna. En ese contexto, Marco Cleri, diputado nacional, se convirtió en el primer referente peronista en rechazar la movida.

A su vez, entre los diputados provinciales macristas no impera un criterio unificado frente a la nueva intentona de modificación constitucional.

(La Capital)