Ya es oficial: la deuda pública llegó al 95,4% del PBI

La devaluación hizo que se disparara y preocupa su dinámica a futuro

El dato era esperado porque lo habían adelantado algunas estimaciones privadas. Pero ahora es oficial: la deuda pública llegó al 95,4% del PBI durante el tercer trimestre. En particular, la deuda con privados y organismos internacionales alcanzó al 57,9% del producto. Y tal vez el dato más importante: la deuda pública en dólares trepó al 75,4%, su nivel más alto desde el 2004.

El indicador, uno de los más observados por los inversores para calcular la capacidad de pago de los países, junto con el nivel de reservas, mostró otra de las consecuencias graves de la devaluación. La principal preocupación hacia adelante aparece porque la expectativa para el 2019, año de incertidumbre eleccionaria, es que continúe la presión cambiaria.

Una clave es que el salto del precio del dólar fue de 105% durante el 2018. Ese mismo fenómeno, que además explicó la caída del salario real, el consumo privado y la actividad económica, fue el que derivó en un crecimiento vertiginoso del indicador deuda/ PBI, que es particularmente sensible a devaluaciones. Para colmo, si al 95,4% se le suman las obligaciones del cupón PBI, se llega a que el endeudamiento del tercer trimestre es del 99,5% del producto.

El 2017 había terminado, tal como informó la Secretaría de Finanzas encabezada por Santiago Bausili, con un ratio de 57,1% para la deuda pública total. Hubo un salto extraordinario hasta llegar al 95,4% del tercer trimestre. Algo similar ocurrió con la deuda con privados y organismos internacionales, tal vez más relevante por el grado de compromiso que implica. El 2017 había terminado con un nivel de 29,3% del PBI. Que en el tercer trimestre haya llegado hasta 57,9% implica que casi se duplicó.

Para encontrar un endeudamiento de semejantes proporciones relativas al producto hay que remontarse al 2004, justo al final del default declarado hacia el fin de la convertibilidad. En 2004 el ratio deuda/ PBI fue de 118%. En 2005 bajó al 80% y desde entonces no había superado esa línea imaginaria. Hacia 2015 era de 52,6%. Pero tal vez el número más relevante sea el de la deuda en dólares, que llegó a 75,4% del PBI y que sólo encuentra un antecedente superior en ese mismo 2004, cuando llegó a 89,4%. Dejando ese número de lado, nunca había superado el 50%.

Los privados ya habían previsto estos números. Ecolatina había publicado 95% para la deuda pública sobre el PBI y 60% para la contraída con privados y organismos internacionales. Desde el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) habían calculado 93,2% y 75,9% del PBI para la deuda en dólares.

El dato de la deuda en dólares es relevante porque se trata de moneda que el Gobierno no puede emitir. Es justamente la falta de dólares y la dificultad para generarlos (la famosa restricción externa) la que suele explicar las crisis económicas locales. En el tercer trimestre, el 79% de la deuda pública estuvo nominada en dólares. En 2017 era el 68,7%, en 2015 el 69,3%. De hecho, el nivel actual es el más alto de la posconvertibilidad.

La principal enseñanza que dejó el indicador durante el 2018 es que resulta muy sensible a la dinámica del tipo de cambio. En el tercer trimestre el dólar tuvo un alza de 40%. Por eso la principal incertidumbre aparece a través de las dudas que genera el panorama cambiario de cara al año que viene.

Desde Ecolatina afirmaron: “La dolarización de activos del sector privado será elevada en 2019, producto de la incertidumbre electoral. El menor déficit de cuenta corriente que se viene registrando no garantiza la calma cambiaria durante el 2019”.

Y deste ITE-FGA agregaron: «El escenario financiero doméstico se encamina a cerrar el año en un entorno enrarecido. El riesgo argentino se disparó a niveles récord en la administración de Cambiemos, tejiendo nuevas dudas sobre la sostenibilidad de la deuda del gobierno nacional».

El 2017 había terminado, tal como informó la Secretaría de Finanzas encabezada por Santiago Bausili, con un ratio de 57,1% para la deuda pública total. Hubo un salto extraordinario hasta llegar al 95,4% del tercer trimestre. Algo similar ocurrió con la deuda con privados y organismos internacionales, tal vez más relevante por el grado de compromiso que implica. El 2017 había terminado con un nivel de 29,3% del PBI. Que en el tercer trimestre haya llegado hasta 57,9% implica que casi se duplicó.

Para encontrar un endeudamiento de semejantes proporciones relativas al producto hay que remontarse al 2004, justo al final del default declarado hacia el fin de la convertibilidad. En 2004 el ratio deuda/ PBI fue de 118%. En 2005 bajó al 80% y desde entonces no había superado esa línea imaginaria. Hacia 2015 era de 52,6%. Pero tal vez el número más relevante sea el de la deuda en dólares, que llegó a 75,4% del PBI y que sólo encuentra un antecedente superior en ese mismo 2004, cuando llegó a 89,4%. Dejando ese número de lado, nunca había superado el 50%.

Los privados ya habían previsto estos números. Ecolatina había publicado 95% para la deuda pública sobre el PBI y 60% para la contraída con privados y organismos internacionales. Desde el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) habían calculado 93,2% y 75,9% del PBI para la deuda en dólares.

El dato de la deuda en dólares es relevante porque se trata de moneda que el Gobierno no puede emitir. Es justamente la falta de dólares y la dificultad para generarlos (la famosa restricción externa) la que suele explicar las crisis económicas locales. En el tercer trimestre, el 79% de la deuda pública estuvo nominada en dólares. En 2017 era el 68,7%, en 2015 el 69,3%. De hecho, el nivel actual es el más alto de la posconvertibilidad.

La principal enseñanza que dejó el indicador durante el 2018 es que resulta muy sensible a la dinámica del tipo de cambio. En el tercer trimestre el dólar tuvo un alza de 40%. Por eso la principal incertidumbre aparece a través de las dudas que genera el panorama cambiario de cara al año que viene.

Desde Ecolatina afirmaron: “La dolarización de activos del sector privado será elevada en 2019, producto de la incertidumbre electoral. El menor déficit de cuenta corriente que se viene registrando no garantiza la calma cambiaria durante el 2019”.

Y deste ITE-FGA agregaron: «El escenario financiero doméstico se encamina a cerrar el año en un entorno enrarecido. El riesgo argentino se disparó a niveles récord en la administración de Cambiemos, tejiendo nuevas dudas sobre la sostenibilidad de la deuda del gobierno nacional».

 

Fuente: Diario BAE