Zanella continúa con los despidos y peligra el futuro de su planta de San Luis

Ofrece indemnizar en doce cuotas. Conciliación obligatoria en Córdoba

La situación de Zanella se complica minuto a minuto. Hasta hace poco tenía cuatro plantas y 500 empleados. En el último mes, cerró sus instalaciones en Mar del Plata y anunció la baja de su planta de Cruz del Eje en Córdoba. Ayer despidió al 30% de su planta de San Luis. Zanella ya redujo su plantel a la mitad.

La situación de Zanella se complica minuto a minuto. Hasta hace poco tenía cuatro plantas y 500 empleados. En el último mes, cerró sus instalaciones en Mar del Plata y anunció la baja de su planta de Cruz del Eje en Córdoba. Ayer despidió al 30% de su planta de San Luis. Zanella ya redujo su plantel a la mitad.

Los trabajadores cordobeses tomaron el complejo y ayer se dictó la conciliación obligatoria hasta el próximo miércoles. Su delegado Darío Alaniz, explicó a BAE Negocios que «veníamos de tres meses de suspensiones, trabajando sólo dos días a la semana. Desde junio nos pagaban los sueldos desdoblados. De julio cobramos sólo el 50% de la primera quincena, nos deben el otro 50% y la segunda quincena, además del aguinaldo. Ahora nos quieren pagar las indemnizaciones en doce cuotas».

Para el pueblo de Cruz del Eje es un duro golpe, hace justo dos años cerró la cantera Quilpo, y se perdieron 80 puestos de trabajo. El intendente Claudio Farías, quien anunció el cierre de la planta de Zanella, sostuvo que «hace un año eran 100 empleados y ahora despidieron a los últimos 40 trabajadores. Nos impacta muy fuerte en la economía local. Se dictó la conciliación obligatoria, pero la dueña Soledad Steiner, dice que es alargar la agonía, porque no pueden ni pagar la luz».

La situación de Zanella se complica minuto a minuto. Hasta hace poco tenía cuatro plantas y 500 empleados. En el último mes, cerró sus instalaciones en Mar del Plata y anunció la baja de su planta de Cruz del Eje en Córdoba. Ayer despidió al 30% de su planta de San Luis. Zanella ya redujo su plantel a la mitad.

Los trabajadores cordobeses tomaron el complejo y ayer se dictó la conciliación obligatoria hasta el próximo miércoles. Su delegado Darío Alaniz, explicó a BAE Negocios que «veníamos de tres meses de suspensiones, trabajando sólo dos días a la semana. Desde junio nos pagaban los sueldos desdoblados. De julio cobramos sólo el 50% de la primera quincena, nos deben el otro 50% y la segunda quincena, además del aguinaldo. Ahora nos quieren pagar las indemnizaciones en doce cuotas».

Para el pueblo de Cruz del Eje es un duro golpe, hace justo dos años cerró la cantera Quilpo, y se perdieron 80 puestos de trabajo. El intendente Claudio Farías, quien anunció el cierre de la planta de Zanella, sostuvo que «hace un año eran 100 empleados y ahora despidieron a los últimos 40 trabajadores. Nos impacta muy fuerte en la economía local. Se dictó la conciliación obligatoria, pero la dueña Soledad Steiner, dice que es alargar la agonía, porque no pueden ni pagar la luz».

Los hermanos Steiner denuncian que el Gobierno les adeuda $85 millonesPara dimensionar la gravedad del contexto económico, el intendente explicó a BAE Negocios: «La dueña de Zanella dice que le deben $85 millones en concepto de retenciones, por eso intentó pedir un préstamo de US$2 millones en el Banco de Córdoba pero las tasas eran del 75%. Buscaban sostener la planta hasta que llegue el calor y comiencen a vender motos, pero fue imposible. Se juntaron con el ministro Dante Sica, pero dicen que miró para otro lado».

En San Luis, hace un mes hubo 44 despidos, se dictó una conciliación por quince días y ahora volvieron a despedir a 32 trabajadores. Pedro Chacon, trabajador y vocero de los despedidos contó que «desde agosto nos bajaron un 30% del sueldo, aceptamos con la condición de que no despidan y ahora nos echan y quieren pagarnos la indemnización en 12 cuotas. Eramos 95, quedan sólo 63, por ahora. Nos venían pagando el sueldo en dos veces, nos deben la última quincena».

Fernando Gatica, Secretario General de la CTA autónoma de San Luis, indicó que «hay una gran incertidumbre porque la empresa no tiene contacto con los trabajadores. Una solución viable es que se transforme en cooperativa».

Sólo queda en pie la planta de Caseros y los 63 trabajadores de San Luis, una fábrica que está hace un año parada. No más de 250 trabajadores en total, la mitad de lo que tenía hace un par de años. Una realidad, resultado de la caída del 46,47% de motos patentadas en lo que va del año.

(Diario BAE)